6 disciplinas para entender el arte íbero

Arte íbero: urna cineraria ibera antropomorfa y policromada con representación sedente de mujer de estrato social alto

Como ya hablamos previamente en este post, la civilización íbera fue un pueblo avanzado para su época, que incluso le dio nombre a nuestra península, pero que sin embargo quedó eclipsado por otras civilizaciones todavía más poderosas (ya sea cultural o militarmente), hasta el punto que la civilización íbera acabó fundiéndose con el mundo romano.

Ya conocemos algo sobre la escritura de esta civilización, pero lo que nos trae hoy hasta aquí es el arte íbero, heredero del arte de los tartesos y que también estuvo bastante influido por las culturas griega y fenicia.

Fueron varias las zonas en las que aparecieron restos que nos hablan de la importancia del arte íbero. Por ejemplo, en Andalucía (sobre todo en las actuales provincias de Granada y Jaén) las disciplinas más destacadas fueron la cerámica y la orfebrería (con características diferentes a las del resto de zonas ibéricas). En el interior (la Mancha Occidental) destacaban las figuras de bronce, las zonas empedradas y los exvotos. En Albacete y alrededores destacaba la escultura, de enorme originalidad estilística y calidad. Por último, en la zona de Levante, destacó una cerámica con estilo propio denominado íbero-levantino, de influencia griega.

1. La escultura en el arte íbero

Es probablemente la disciplina más destacada del periodo íbero. Hasta nuestros días han llegado obras escultóricas muy bien conservadas. Ya hablamos anteriormente sobre la Dama de Baza (Granada), pero no podemos olvidar a una segunda gran dama de nuestro arte íbero: la Dama de Elche (Alicante). Tanto la una como la otra tuvieron una finalidad funeraria. Tampoco podemos olvidarnos de la tercera gran dama de nuestro arte íbero, la Dama Oferente del Cerro de los Santos (Albacete), que difiriendo de las dos damas anteriores, tuvo una finalidad religiosa.

toro íbero realizado en piedra en el Museo Arqueológico de Granada

En la escultura íbera se puede observar la ausencia de proporción y la armonía característica del arte griego. Y es que, para los íberos era más importante el cuidado de los detalles que el conjunto en sí. Estas obras solían realizarse mayoritariamente con dos materiales destacados: el bronce y la piedra. También encontramos algunas realizadas con barro y madera, pero estos casos son bastante más escasos y, en cualquier caso, siempre para figurillas menores.

Dentro de la escultura íbera solemos diferenciar dos etapas:

Etapa orientalizante: Con claras influencias del Mediterráneo oriental tomadas del arte tartésico (que a su vez se inspiraba en el arte fenicio y posteriormente y en menor medida en el arte griego, el etrusco y el cartaginés). De esta etapa destaca el León de Nueva Carteya (provincia de Córdoba) y la Esfinge de Agost (provincia de Alicante).

Etapa clásica: Esta estapa ocupa desde mediados del siglo VI y todo el V a.C. Aquí encontramos una fuerte influencia de la escultura griega. Esta influencia nos dejó las obras escultóricas ibéricas mas importantes, como es el caso de las tres grandes damas ibéricas que ya hemos mencionado (La Dama de Elche, La Dama de Baza y la Dama Oferente del Cerro de los Santos).

2. La arquitectura íbera

El tamaño de las ciudades íberas era muy variado. Las ciudades podrían ocupar desde una simple hectárea hasta trescientas, concentrándose las más grandes en el sur y en el sureste de la Península.

Normalmente, las ciudades se intentaban erigir en lugares elevados, aunque evidentemente había excepciones. Prácticamente todos los poblados íberos estaban rodeados por una muralla, que por lo general se reforzaba con torreones.

Las casas íberas solían no ser demasiado grandes y no tenían demasiadas habitaciones. En cuanto a su construcción, sus muros solían ser de adobe sobre un zócalo de piedra y revestidos con arcilla encalada. En algunos casos, estas casas contaban con un umbral de entrada. Solían ser casas de un solo piso y en algunos casos de dos, con escalera adosada a la fachada.

Han llegado muy pocos restos de templos íberos hasta nuestros días, por lo que todo lo que podemos decir de ellos es conjetural. Han aparecido recintos cuadrangulares, por lo que parece descubiertos y con una losa central. También han aparecido edificios con estructura bastante más compleja que se piensa que podrían tener una finalidad religiosa.

Dentro de la arquitectura funeraria podemos destacar tres tipos distintos de edificaciones:

Tumbas de cámara: Excavadas en el subsuelo o construidas sobre él y cubiertas por un túmulo. Eran características del mundo íbero meridional y la mayoría de planta rectangular (aunque también han aparecido algunas circulares). Las cenizas de los difuntos eran introducidas en unas urnas que se depositaban en el suelo o en una cavidad en él, cubierta con losas planas que harian la función de urna. Un ejemplo claro de estas tumbas de cámara lo encontramos en El Túmulo de la Galera, encontrado en Galera (provincia de Granada), que está construido sobre el suelo, todo cubierto por un túmulo de tierra con el perímetro marcado por piedras.

Monumentos Turriformes: Con forma de torre con un cuerpo principal cuadrangular. La más importante dentro de este tipo de construcciones es el Monumento de Pozo Moro, encontrado en Chinchilla de Montearagón (provincia de Albacete), y que está situado sobre un podio escalonado y cuyas esquinas encontramos decoradas con leones yacentes.

Pilares-Estela: Estas construcciones constan de un basamento (normalmente escalonado) sobre el que se levanta un pilar rematado en forma de capitel, que es a su vez la base de una escultura animal (normalmente un toro). Existen muchos ejemplos de este tipo de construcciones, pero el mejor ejemplo es el Pilar-Estela de Monforte del Cid, encontrado en la comarca del Medio Vinalopó (provincia de Alicante).

3. La cerámica en el arte íbero

Parece que todos los estudiosos están de acuerdo en la inspiración fenicia de la cerámica íbera. Durante todo el siglo VII a.C. las ánforas, tinajas y todo tipo de cerámicas a torno, lisas o pintadas realizadas por los fenicios fueron introducidas en la península desde las colonias fenicias de Andalucía y dieron lugar a imitaciones.

Urnas cinerarias bastetanas civilización íbera

Las excavaciones realizadas evidencian además la producción de vino, que era totalmente desconocido hasta que lo trajeron los fenicios a la Península. Y esta producción vinícola la evidencia la necesidad de producción de ánforas, un envase que no se producía hasta entonces.

4. Las herramientas de los íberos

Hasta hoy han llegado herramientas de trabajo agrícola y armas de época íbera. En cuanto a las armas, encontramos escudos, cascos, puñales y espadas (destacando la falcata ibérica). Muchas de ellas están bellamente adornadas, lo que nos habla de la existencia de una sociedad jerarquizada y caballeresca.

5. La orfebrería íbera

La orfebrería que ha llegado hasta nuestros días nos habla de que los íberos se enjoyaban para las grandes ceremonias rituales. Ya hemos mencionado en varias ocasiones de la Dama de Baza, luciendo joyas primorosamente elaboradas, permitiéndonos apreciar los pendientes y los collares que usaban las íberas de los grupos dirigentes.

En este post hemos querido aproximarte a los fundamentos básicos de una cultura determinante para explicar el resto de nuestra historia. Más adelante, trataremos el mundo romano en la Península Ibérica y veremos el papel que jugaron los pueblos indígenas en los procesos de aculturación o fusión con el mundo greco-latino.

Esperamos que estés disfrutando de la lectura tanto como nosotros disfrutamos escribiendo estos posts en tiempos de coronavirus.

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