Los orígenes de Granada – Parte 6: El Reino Nazarí de Granada 🕌

Llegó el momento de hablar de la época más conocida (y fascinante) de la historia de Granada: el periodo que comprende desde el 16 de julio de 1232 hasta el 2 de enero de 1492. O lo que es lo mismo, la dinastía nazarí. Fue precisamente bajo el poder de esta dinastía cuando se construyó la ciudad palatina de la Alhambra, joya de la corona del patrimonio y del turismo de Granada.

Como consecuencia de la decadencia del imperio almohade, la taifa de Granada se reconstituyó como Reino totalmente independiente, dando origen a lo que se conoció como Reino Nazarí de Granada.

Durante los siglos XIV y XV, la capital del reino, Granada, se convirtió en una de las ciudades más prósperas de Europa, llegando a tener alrededor de 165.000 habitantes.

1. Origen del Reino Nazarí de Granada

Pero para entender el nacimiento de la dinastía nazarí hay que situar el contexto histórico y remontarse a los últimos años de vida del imperio almohade en la península. Como ya contamos en su momento, a raíz de la batalla de las Navas de Tolosa (1212), el poder almohade en al-Ándalus comenzó a resquebrajarse.

Por lo tanto, el Reino Nazarí de Granada fue “sencillamente” un proceso de involución territorial ocurrido en al-Ándalus durante la primera mitad del siglo XIII. Para su configuración ayudaron dos factores principales: por un lado, la gran crisis política interna andalusí (que aumentó con la marcha de los almohades en 1228 de la Península Ibérica, dejando un evidente vacío de poder); y por otro lado, el reforzamiento militar y político de Castilla (que quedaba evidenciado por el gran avance de las conquistas por el sur de la península de su rey, Fernando III ‘El Santo’).

Tan solo un líder local, Mohammed ibn Yusuf ibn Nasr, el futuro emir Mohamed I, fue capaz de defender al-Ándalus de la amenaza cristiana. Reunificó aquel territorio bajo su autoridad y el 16 de julio de 1232 se proclamó nuevo emir o nuevo rey en aquel nuevo reino: el nazarí. Fue el primero de los 22 sultanes o emires que tuvo Granada durante esos 260 años que duró la dinastía.

Mohammed ibn Yusuf ibn Nasr

Como cualquier dinastía medieval, los nazaríes crearon su propia genealogía. Existía la necesidad de legitimarse tanto religiosa como políticamente delante de sus súbditos. De ahí la importancia de tener una genealogía de prestigio. Para ello, había que encontrar algún personaje de prestigio en el entorno social del profeta Mahoma en el siglo VII.

La estrategia seguida por los nazaríes fue hacer un juego de palabras. La denominación de la familia, Banu Nasr (los descendientes de Nasr), procede de la raíz árabe na-sa-ra, que significa «ayudar a alguien a alcanzar la victoria frente al enemigo». Casualmente, en época preislámica y primera época del islam, había existido en Medina un colectivo llamado al-Ansar, los auxiliadores del profeta Mahoma, que habían prestado una gran ayuda al profeta cuando, durante la Égira, este se trasladó desde la Mecca hasta la ciudad de Medina en el año 622.

Conscientes del gran peso social y político que había tenido esta confederación tribal formada por dos importantes familias de Yemen, los al-Aws y los al-Jazray, los genealogistas de los nazaríes, eligieron al miembro más destacado de esta tribu, Sa’d Ibn Ubada. Este personaje era de Medina, muy apreciado por el profeta, y había sido el jefe de la tribu. De hecho, quiso haberse convertido en el primer califa del Islam a la muerte de Mahoma, pero el no pertenecer a la misma tribu que el profeta le impidió conseguirlo.

Este hecho no es una simple anécdota, ya que, a partir del siglo XIV los nazaríes reclamaron y difundieron con más fuerza su origen Ansarí. De hecho, la Alhambra se llena de poemas que reinciden en el origen Ansarí-Yemení de la dinastía.

2. ¿Qué territorio ocupó el Reino Nazarí?

Territorialmente, el Reino Nazarí de Granada ocupaba aproximadamente las actuales provincias de Granada, Málaga, Almería y parte de Murcia, junto con la zona sur de Jaén y parte de la de Cádiz.

Este reino, quedaba delimitado por una doble frontera: una frontera marítima por un lado, que recorría la costa mediterránea y parte de la atlántica; y por otro lado una frontera terrestre, siendo los límites las localidades de Algeciras en Cádiz y la de Águilas en Murcia. Esta configuración quedó oficialmente materializada con la firma del Tratado de Jaén en 1246 con la Corona de Castilla, después de que esta hubiera conquistado la ciudad.

A raíz de este pacto, el reino nazarí se convertía en Vasallo de Castilla mientras que ésta reconocía y respetaba oficialmente los límites territoriales del Reino de Granada.

Durante el siglo XIV, Granada fue una ciudad muy próspera durante la crisis que asoló a Europa. Se vivió además en Granada uno de los florecimientos culturales más intensos del Islam (del que es un claro ejemplo el conjunto de la Alhambra).

Territorio del Reino Nazarí de Granada en su máximo esplendor

Por la presión a la que los castellanos iban sometiendo al Reino Nazarí de Granada, este fue evidentemente disminuyendo sus fronteras, hasta que finalmente, en 1492, quedaba dentro del reino poco más que la ciudad de Granada.

3. ¿Por qué Reino y no Califato?

Una vez configurado el reino, se le conoció de distintas formas en los textos árabes. La más frecuente fue la de reino, mamlaka en árabe, del verbo malaka (poseer). En segundo lugar, está la denominación de emirato, Imara, el territorio gobernado por un emir siendo este un comandante en jefe o gobernador de provincia en nombre de un califa, o simplemente un príncipe. Y por último, tenemos la denominación de Sultanato, el territorio gobernado por un sultán, persona que ejerce el poder. La figura del rey nazarí quedaba reflejada en los textos árabes de tres maneras: como rey (malik), emir (amir) y sultán.

Los nazaríes no pudieron proclamar un califato, porque ya existía uno, el Abasí (750-1258). La comunidad islámica solamente reconoce la existencia de una única autoridad califal. Esto explica que los emires nazaríes no se aplicasen a sí mismos el nombre de Califa. Sí hubo, sin embargo, un intento de aplicar la denominación califal al Reino de Granada en su época de su máximo esplendor, durante el siglo XIV, por parte del emir Mohammed V. Pero esto quedó en un simple alarde de poder ante los ojos de sus súbditos, ya que, realmente, esta denominación nunca trascendió a los textos oficiales fuera del Reino de Granada.

4. ¿Cómo era la economía nazarí?

Los nazaríes tuvieron que hacer un importante esfuerzo para aumentar las fuentes de riqueza agraria y mercantil. ¿Y cómo lo consiguieron? Pues aprovechando al máximo las técnicas de regadío e implantando una minuciosa regulación del uso y reparto del agua en diferentes vegas y hoyas. Sólo así éstas podían producir productos hortícolas y frutícolas en abundancia. Estos productos estaban destinados tanto para el mercado interior como el exterior.

Esta economía se complementaba con la ganadería en las zonas montañosas, la pesca en las costeras, los recursos mineros del sureste y la cerámica. Pero el producto estrella de la economía nazarí, y la base de la vida económica y del comercio exterior, era la seda.

Seda nazarí

5. ¿Cómo era la sociedad nazarí?

Las minorías judía y mozárabe (muy abundantes en épocas anteriores) casi habían desaparecido durante la dominación almohade. Sin embargo, tan pronto como se consolidó el Reino Nazarí de Granada, fueron muchos los judíos que volvieron. En cuanto a los mozárabes, su presencia se redujo a grupos aislados, refugiados políticos y mercaderes. Todos ellos fueron autorizados a practicar su religión en privado.

Conforme iba avanzando la Reconquista de los cristianos, muchos andalusíes fueron huyendo hacia el sur. Finalmente, cuando Córdoba, Jaén, Sevilla y Murcia cayeron en manos castellanas, muchos de sus habitantes decidieron dirigirse hacia el Reino Nazarí de Granada. Se estima que alrededor de 500.000 musulmanes abandonaron el Valle del Guadalquivir camino del Reino Nazarí de Granada (algunos acabaron en el norte de África).

Por lo tanto, se podían diferenciar claramente dos grupos principales: la antigua población autóctona y la nueva población que había llegado de tierras conquistadas por los cristianos.

Estas circunstancias en las que vivieron los habitantes de la Granada nazarí hizo que tanto castellanos como aragoneses influyeran en su indumentaria, comida y bebida.

La población musulmana era la mayoritaria. Además de la minoría judía y laminoría cristiana, como ya hemos dicho, se sabe que además hubo presencia de extranjeros de origen magrebí,  turcos y egipcios en Granada que llegaban por motivos comerciales o estudios. Solían pasar en Granada algunos meses, pero algunos de ellos, incluso años.

El Reino de Granada era un lugar bastante interesante, tanto para los autóctonos como para los visitantes (como sigue siendo hoy día).

A lo largo de nuestros siguientes posts iremos conociendo a algunos de sus sultanes más relevantes, y con ellos los acontecimientos que fueron forjando el carácter, el esplendor y la posterior decadencia de una dinastía fascinante…

Guía oficial de turismo e intérprete del Patrimonio en Granada, España

Maribel Contreras Sola

Guía Oficial de Turismo por la Junta de Andalucía GT/03682, Licenciada en Filología Inglesa y Máster en Enseñanza del Español como Lengua Extranjera, por la Universidad de Granada (UGR).

Mi trabajo consiste en convertir Granada en un libro abierto al visitante, en la divulgación rigurosa del conocimiento que creo, son factores que han marcado y definen mi experiencia laboral. Amo escribir acerca de Granada, es una forma de vivirla más intensamente y más personal.

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