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Granadinos Ilustres. Parte 11: Mohammed VII y Yusuf III de Granada

La última vez que hablábamos sobre la dinastía nazarí fue hace once posts. O lo que es lo mismo, el 8 de noviembre de 2021. En aquella ocasión, el punto en el que dejamos la historia fue la muerte del emir Yusuf II. Hoy, continuamos con dos de sus hijos: los emires Mohammed VII y Yusuf III.

La infanicia y juventud de Mohammed VII

Mohammed nació en Granada entre 1377 y 1378, uno o dos años después de su hermano mayor (que reinaría también como Yusuf III, como veremos más adelante), aunque de madres distintas.

Al igual que sus hermanos y primos, Mohammed creció en la época de máximo esplendor nazarí, bajo la protección de su abuelo, Mohammed V.

Tenía 13 o 14 años cuando su padre, Yusuf II, fue proclamado rey, el 15 de enero de 1391. Tras ser testigo de un intento fallido de asesinato de su padre durante el primer año de su reinado, fue él mismo quien, a pesar de su juventud, un año después se sublevó para derrocar a su propio padre. Quería ser rey a toda costa pero no era el primogénito ni, por lo tanto, el heredero. La única manera que tenía de poder reinar era así, a través de la rebelión.

No cabe duda de que hubo altos dignatarios que lo apoyaron y ayudaron, ya que, a pesar de ser solamente un adolescente, consiguió amotinar a un buen número de personas contra su padre, al que, como excusa, acusaban de ser más cristiano que musulmán. Aquello estuvo a punto de acabar en guerra civil, pero acabó de manera pacífica finalmente gracias a la mediación del Sultán de Fez.

Sin embargo, Yusuf II murió al poco tiempo de esta sublevación, de manera repentina y prematura. Según las fuentes cristianas, la causa fue envenenamiento y el gran sospechoso era su hijo Mohammed. A ver, el niño había hecho méritos para que sospecharan de él… Además de la sublevación anterior, se apoderó del trono desplazando a su propio hermano, el primogénito y legítimo heredero.

Menuda infancia la de Mohammed…

El reinado de Mohammed VII

El 5 de octubre de 1392 fue proclamado emir, a los catorce o quince años de edad, con el nombre de Mohammed VII. Durante el reinado de Mohammed VII tuvo lugar, por cierto, el «karmático» asesinato de ibn Zamrak, del que ya hablamos en este blog en su momento…

Para evitar problemas con el legítimo heredero, al que le había arrebatado el trono (su propio hermano Yusuf), mandó recluirlo en el castillo de Salobreña.

Su carácter, su juventud, las circunstancias de su manera de acceder al trono y la necesidad de mostrar su capacidad como emir, hicieron que la política exterior de Mohammed VII distara mucho de la bastante más pacífica que llevaron tanto su padre Yusuf II como su abuelo Mohammed V. No llegó a romper la paz y mantuvo las treguas gran parte de su reinado, pero sí tuvo una actitud más beligerante que sus predecesores. Sin embargo, confirmó las paces con Castilla y las renovó con Aragón a los pocos meses de acceder al trono.

Su actitud beligerante consistió en intentar aprovechar las divisiones internas de la Corte castellana de Enrique III para fortalecer la posición de al-Ándalus. A pesar de que fue mucha la tensión, se mantuvo la paz.

Sin embargo, este equilibrio duró hasta que Castilla dejó de necesitar la paz. Cuando Enrique III se consolidó en el trono y la situación interior y exterior castellana se estabilizó, a partir de 1404, la guerra contra al-Ándalus se volvió a convertir en el objetivo.

Finalmente, en abril de 1408, Mohammed VII solicitó una tregua de ocho meses. Los castellanos aceptaron, aunque finalmente la tregua duró un mes menos de lo acordado. Y es que Mohammed VII murió repentinamente el 11 de mayo de 1408, tras quince años y siete meses de reinado.

Según varias fuentes castellanas, la causa de esta prematura muerte fue el envenenamiento, al parecer con el mismo procedimiento que Mohammed VII había utilizado contra su padre: una prenda de vestir.

Según algunos cronistas castellanos de los siglos XVI y XVII, y sonando totalmente a fantasía o leyenda, Mohammed VII, consciente de que se moría, mandó ejecutar a su hermano Yusuf para garantizarle el trono a su propio hijo. Cuando la orden llegó a Salobreña, Yusuf se encontraba en medio de una partida de ajedrez y pidió terminarla antes de morir. Esta prórroga permitió la llegada de mensajeros de Granada anunciando la muerte de Mohammed VII, por lo que Yusuf se convertía en el nuevo emir.

Tablero de ajedrez que bien puedo ser el relacionado con Mohammed VII y Yusuf III
Ajedrez de época nazarí que podemos encontrar en el Museo de la Alhambra

En cualquier caso, sí que resulta seguro que Mohammed VII fuera envenenado con el objetivo de entronizar a Yusuf.

Dos días después de la muerte de Mohammed VII, su hermano mayor, Yusuf, accedió al trono, el 13 de mayo de 1408.

La infancia y juventud de Yusuf III

Yusuf nació en Granada la noche del 16 de julio de 1376. Su infancia transcurrió durante la época de máximo esplendor nazarí, bajo la protección de su abuelo, Mohammed V.

Era el mayor de cinco hermanos, que fueron Abu Abd Allah Mohammed (Mohammed VII), Abu-Hassan Ali, Abu l-Abbas Ahmad y Umm al-Fath. La opinión y criterio de esta última fueron muy importantes para Yusuf.

Al ser el legítimo heredero, recibió una educación excelente que se refleja en sus escritos, comentarios y poemas.

Cuando su padre, Yusuf II, fue nombrado emir, él se convirtió automáticamente en el heredero y, como hablábamos más arriba, esto no le debió gustar nada a su ambicioso hermano Mohammed.

Ya hemos visto cómo se las gastó Mohammed en este tema, por lo que al pobre Yusuf no le quedó más remedio que exiliarse en el castillo de Salobreña por orden de su hermano y usurpador del trono.

Allí pasó Yusuf quince largos años de encierro llenos de soledad, tristeza y nostalgia por Granada. Y sí, también estaba muy enfadado por la injusticia que había vivido. Plasmó todos estos sentimientos en su poesía, actividad que inició en estos largos años de reclusión.

El reinado de Yusuf III

Su destino cambió cuando su hermano, el emir Mohammed VII, murió repentinamente. Después de su (supuesta) partida de ajedrez, Yusuf fue llevado rápida pero sigilosamente a Granada.

Dos días después de la muerte de su hermano, fue proclamado emir como Yusuf III, el 13 de mayo de 1408, con casi 32 años de edad.

Nombró como gran visir a Abu l-Surur Mufairry, quien, a pesar de sus orígenes cristianos, se convirtió en el hombre de confianza de Yusuf III. Y no quedó ahí la cosa… Una hija suya acabó casándose con el emir, como veremos más adelante…

Yusuf III era sabio y culto, por lo que creó en la Alhambra una corte literaria en torno a su persona e incluso llegó a escribir un libro dedicado a la vida y obra de ibn Zamrak, que había servido a su abuelo Mohammed V, a su padre Yusuf II y a su hermano Mohammed VII.

Tanto fuentes musulmanas como castellanas hablaban del buen carácter y de la prudencia de Yusuf III, y lo definían como apacible y manso, hasta el punto de no tomar represalias contra aquellos que habían apoyado a su hermano para desplazarlo del trono (incluso les concedió cargos) y acoger en sus palacios a sus sobrinos, los hijos de Mohammed VII.

Tras su largo encierro se casó con la hija del difunto alcaide Abu Yazid Khalid. Poco después, esta dio a luz a su primogénito, pero la pobre murió tras el parto. Este niño se llamó Yusuf, pero murió también pocos días después.

Fue entonces cuando se casó con la hija de su gran visir y, poco después, nació su primera hija. Después nacieron sus hijos Mohammed (que reinaría como Mohammed VIII), Abu l-Hassan Ali y Abd Allah, que murió poco después durante un periodo de peste.

Durante el reinado de Yusuf III, el Reino de Granada tuvo muy buena relación con la corona de Aragón, lo que permitió que el emir invitara a los mudéjares aragoneses a que se instalaran en Granada.

Sus esfuerzos diplomáticos por mantener la paz dieron su fruto, aunque no pudo evitar que se produjeran algunos incidentes fronterizos.

Yusuf III dio a Granada un periodo de paz bastante amplio. Sin embargo, sí tuvo que enfrentarse al sultán de Fez, Abu Said Utman III. La rivalidad entre los dos fue tal que sus enfrentamientos acabaron debilitando a los dos estados y beneficiando a los reinos cristianos.

La última actuación política de Yusuf III consistió en enviar un nuevo pretendiente al trono de Fez. A pesar de estar enfermo, viajó con el pretendiente a Almuñécar para ocuparse personalmente de su travesía, que ocurrió finalmente el 5 de noviembre de 1417. Yusuf III murió cuatro días después, el 9 de noviembre de 1417, en Almuñécar, a los 41 años de edad.

Yusuf III estuvo preso, tuvo que hacer frente a la sequía en sus territorios y enfrentarse a la muerte de su primera mujer, de dos de sus hijos y uno de sus hermanos favoritos. Fue capaz de mantener un estado de paz, estabilidad y prosperidad, acuñó moneda, reformó el palacio del Partal Alto (y puede que el Generalife) y construyó en la Alhambra la Torre de las Infantas en los nueve años y medio que duró su reinado. Por el camino perdió Antequera, pero salió de la tensión bélica que heredó de su hermano. Como veis, tuvo una vida corta, pero bastante intensa.

¿Qué? Llegados a este punto, ¿os parece un lío la historia de los nazaríes? Pues id tomando asiento, porque esto no va a hacer más que seguir complicándose

Guía oficial de turismo e intérprete del Patrimonio en Granada, España

Maribel Contreras Sola

Guía Oficial de Turismo por la Junta de Andalucía GT/03682, Licenciada en Filología Inglesa y Máster en Enseñanza del Español como Lengua Extranjera, por la Universidad de Granada (UGR).

Mi trabajo consiste en convertir Granada en un libro abierto al visitante, en la divulgación rigurosa del conocimiento que creo, son factores que han marcado y definen mi experiencia laboral. Amo escribir acerca de Granada, es una forma de vivirla más intensamente y más personal.

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